
“El agua es la fuerza motriz de toda la naturaleza”. De esta manera definía Leonardo da Vinci la importancia de este elemento como clave para la supervivencia de la vida en la tierra. Muchas veces damos por sentado el acceso a agua limpia y de calidad, pero no reparamos que, en caso de un corte del suministro eléctrico, esa agua no podría potabilizarse ni llegar a nuestras casas de forma segura.
Los grupos electrógenos son la solución necesaria para garantizar que el agua potable continúe fluyendo, y que los deshechos puedan ser procesados ante una eventual caída en la red eléctrica.

En HIMOINSA trabajamos para ofrecer las soluciones energéticas más adecuadas en cada proyecto de tratamiento de aguas, garantizando la energía necesaria en instalaciones críticas como potabilizadoras, plantas de tratamiento de aguas residuales o desalinizadoras.
Los grupos electrógenos HIMOINSA son capaces de suministrar toda la potencia requerida en un corto periodo de tiempo, permitiendo el funcionamiento ininterrumpido de la planta y de todos los sistemas que la componen, garantizando un flujo continuo de agua potable a la red hídrica.
Un amplio portfolio de soluciones energéticas capaces de suministrar energía tanto a una pequeña planta desalinizadora en poblaciones aisladas, como a macro-instalaciones de procesamiento de aguas en grandes centros urbanos.
Además, como opcional, tienen la posibilidad de ser controlados de manera remota mediante el kit gestor de flota, operado desde un mismo dispositivo móvil, PC o tablet, para mayor comodidad y seguridad del equipo responsable de la planta.
Las infraestructuras hidráulicas requieren de complejos estudios de ingeniería para asegurar el correcto desempeño de sus instalaciones. Por ello, HIMOINSA, con su amplia experiencia en el sector, pone siempre a disposición del cliente su equipo técnico especializado, para asesorar y ofrecer la mejor solución en cada proyecto.

Casos como la gran planta de tratamiento de aguas que proyectó el gobierno de Argelia para la ciudad de Constantine, en el que HIMOINSA suministró un grupo en standby para facilitar el acceso a agua potable de calidad a una población superior al cuarto de millón de habitantes; o el reciente caso de la planta desalinizadora de Ensenada (Mexico), donde han instalado grupos insonorizados preparados para trabajar en paralelo, en una planta que hace llegar 250L/seg a la red hídrica en una de las regiones mejicanas con mayor escasez hídrica.