
La industria de la generación de energía se ha adaptado a las particularidades de estas instalaciones con grupos electrógenos específicamente diseñados para Data Center, dimensionados según la declaración de potencia DCP (Data Center Power) y que cumplen con la normativa que los regula. El Uptime Institute es el organismo reconocido internacionalmente para especificar y certificar como tienen
que estar diseñadas las instalaciones de un Data Center. En función de su disponibilidad, las clasifica en cuatro niveles: Tier I, II, III, IV. El factor que determina si una instalación se encuentra en uno y otro nivel es precisamente el número de fuentes disponibles de suministro continuado y de fuentes de suministro en emergencia.
Cuanto más críticos y necesarios sean los datos que almacena un Centro de Procesamiento de Datos (CPD), más seguro ha de ser el suministro eléctrico que lo alimenta. Los generadores HIMOINSA destinados a estos proyectos pueden incorporar un sistema redundante de arranque: eléctrico e hidráulico o eléctrico y neumático, que asegura al 100% el arranque del motor.
Su respuesta es sumamente rápida gracias a las resistencias de precaldeo con bomba. El agua se mantiene a una temperatura mínima de 40ºC y así el grupo electrógeno es capaz de arrancar en diez segundos. El motor para una aplicación DCP deberá contar con un regulador electrónico de velocidad para poder alcanzar rápidamente unas condiciones favorables de tensión y frecuencia cuando un fallo de red demande su arranque y una vez estabilizados estos parámetros mantenerlos así mientras esté en funcionamiento.
El consumo de energía de estos centros de datos es notable, no sólo para su funcionamiento ordinario, sino también para mantener las salas en las que se ubican a la temperatura adecuada para el rendimiento óptimo de los servidores (20ºC). Por tanto, para el dimensionamiento del grupo, no sólo se tienen en cuenta los factores propios de la aplicación.
